Antagonías jónicas hereditarias

Thursday, September 03, 2015

Cuando me dejas sin ti

Cuando me dejas sin ti las calles se vuelven Saharas infinitos y tumultuosas sombras me arrastran alejándome de ti. Mis piernas vacilan, se entierran, caminan torpemente, buscan tus huellas sobre la arena, bajo las sombras, entre la multitud de rostros burlones que señalan mi pérdida. Te busco, ciego como estoy, a tientas, bajo los puentes encharcados, en edificios vacíos, palpando el aire y repitiendo tu figura, tu rostro diamantino, tus brazos de infernal dulzura. Busco amor, bajo los árboles de violáceas hojas y de secas ramas, te busco enamorado y sin rumbo, borracho de nostalgia y olvido, amargo de tristeza y vacío. Quiero devorar las horas, separar los mares y llegar a ti. Las horas pasan y me abandonan, el aire helado quiebra mi piel, soy nómada en la tierra. Cuando me dejas sin ti el mundo se vuelve un universo y miles de estrellas alrededor de mi conjuran tu nombre en constelaciones eternas. Pero mis manos no son nada, ni saben nada, ni pueden algo hasta que regresas y mi corazón se alegra y desea tu tiempo, que no es mío y se desvanece, otra vez, como siempre, en las calles arenosas, infinitos Saharas.