Antagonías jónicas hereditarias

Thursday, July 17, 2008

Para mi hijito

Una campana
suena en el río
tiene el sonido
de un niño risueño

tat tan tantantío
niño querido

Viaja en el aire
la suave tonada
deja un tranquilo
sueño en el alma

El viento la toma
a Dios se la envía

tan tan tantantío
la risa del niño.

La negra modelo

A la izquierda, la Negra Modelo. Cerveza oscura y rica.

Wednesday, July 09, 2008

En Taxco


Un pequeño divertimento, sentado frente a Santa Prisca, mientras me tomaba una Negra Modelo.

Wednesday, July 02, 2008

Se me olvida que debo olvidar, ahogar entre palabras pegadas a los muros los recuerdos que me quedan. Todo sería más fácil entonces: no habría carros arrastrados por centauros, ni piedras atravesadas a mitad del camino invitándome a caer. Las veces que me arrastro me han dado la imagen de una víbora y mis palabras escasean en monosílabos seseantes. Nada más hermoso que ese sonido sutil y silencioso, silbido sordo, incesante. Me parece haber llorado tantas veces desde entonces, reído famélicamente y puesto a dormir mis ansias de vida. Eres como el verdor de la primavera, me dijiste mientras paseábamos a la orilla de una playa en Veracruz. Pero ya no podía oír sino mi silencio, mi seseante silencio.
Escasean las palabras desde entonces. Y me arrastro siguiendo esa maldición que nos persigue: la tierra me preña de vida, como manzano fértil en el desierto. Alguien come de mi fruto ahora que escribo, y miro hacia arriba, víbora-dragón, con alas y con fuego.